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Ready Player One o la rebelión de Atari

La adaptación de Steven Spielberg del Player One ya ha pasado por los cines. La función está llena de referencias a música, películas y videojuegos de los años 80, siendo un plato completo para los fanáticos de la cultura pop.

La película tiene lugar en 2044 en medio de una gran crisis en la Tierra, donde la destrucción y la pobreza son escenarios comunes. Para escapar de la realidad, una gran parte de la humanidad vive dentro de la realidad virtual del juego OASIS.

Pero cuando el creador del juego, el excéntrico James Halliday termina muriendo, una nueva misión le da un propósito a la población. Los jugadores deben encontrar un secreto oculto dentro del juego para ganar una fortuna invaluable y recibir el control total de OASIS.

La película tiene una premisa loca, pero dentro de la historia encuentra su propia naturalidad. Es como una mezcla hermosa e improbable entre The Fantastic Chocolate Factory y Matrix. La premisa de la historia se inspiró en la audaz hazaña de Warren Robinett durante el lanzamiento de Adventure en 1979.

El clímax de la película se desarrolla alrededor de una referencia al juego, cuando los protagonistas necesitan descubrir el secreto final en un Atari 2600, con todos los juegos disponibles en la biblioteca.

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Muchos jugadores terminan perdiéndose por no entender el verdadero significado detrás de este rompecabezas. A medida que se desarrolla la historia, encontramos que (1) el único juego que necesitan para jugar es Aventura, y (2) no necesitan cerrar el juego, sino que encuentran su mayor secreto: una habitación oculta que muestra el nombre del creador del juego.

La audaz decisión de Robinett
La decisión de Robinett de poner su nombre en Adventure terminó convirtiéndose en un hito en el mundo de los videojuegos. Atari no permitió que los creadores pusieran sus nombres en los juegos, ni siquiera les pagaron regalías por la venta.

En ese momento, el trabajo de los creadores del juego se veía más como “trabajo de fábrica” ​​que como expresión artística.

En un acto de rebelión, Robinett escondió su nombre en una fase secreta del juego, solo se pudo encontrar cuando el jugador tenía un nivel específico, tomó un punto gris casi invisible y lo llevó a un lugar diferente.

Al tomar el punto gris en esta ubicación exacta, el jugador obtiene objetos de diferentes colores y se revela la entrada a una habitación secreta. En el interior, el jugador puede leer la frase “Creado por Warren Robinett”.